miércoles, 7 de julio de 2021

Microrrelatos de Terror

 Los cuentos de terror han avivado la imaginación del ser humano desde los tiempos de Atapuerca. Por motivos difíciles de comprender, nos gusta pasar miedo. No a todos, claro, pero en cualquier caso son muchos los lectores y espectadores adictos a los cuentos de terror y a las “películas de miedo”.

A continuación les ofrezco seis microrrelatos de terror.

Cada cual con su trama, todos ellos pretenden lo mismo: meternos un poco de miedo en el cuerpo a golpe de ficción. Si eres adictos a las narraciones tenebrosas, en este caso breves o muy breves, no te pierdas estos cuentos de horror.


1.Knock - 

Frederick Brown

El último hombre sobre la faz de la tierra estaba sentado solo en una habitación. De repente, llamaron a la puerta.


2. Cuento de horror - 

Juan José Arreola

La mujer que amé se ha convertido en fantasma. 

Yo soy el lugar de las apariciones.


3. La muerte en Samarra - 

Gabriel García Márquez.
Gabriel García Márquez.

El criado llega aterrorizado a casa de su amo.

- Señor -dice- he visto a la muerte en el mercado y me ha hecho una señal de amenaza.

El amo le da un caballo y dinero, y le dice:

- Huye a Samarra.

El criado huye. Esa tarde, temprano, el señor se encuentra a la muerte en el mercado.

- Esta mañana le hiciste a mi criado una señal de amenaza.

- No era de amenaza- responde la Muerte- sino de sorpresa. Porque lo veía ahí, tan lejos de Samarra, y esta misma tarde tengo que recogerlo allá.


4. La casa de reposo - Fernando Iwasaki.

Fernando Iwasaki.

La madre superiora miró hacia el cielo como buscando una señal divina, y en sus ojos desvelados de oraciones reverberó cristalina una lágrima.

- ¿Y dice usted que el viejo profesor se niega a ir a misa, hermana?

- Así es, reverenda. Y maldice y ofende a María Santísima.

- No importa, hermana, llévelo entonces a dar un paseo por el huerto.

- Sí, reverenda.

- Hermana...

- ¿Sí, reverenda?

- Que parezca un accidente.


5. Final para un cuento fantástico - I.A. Ireland.

-¡Qué extraño! -dijo la muchacha avanzando cautelosamente-. ¡Qué puerta más pesada!

La toco, al hablar, y se cerró de pronto, con un golpe.

-¡Dios mío! -dijo el hombre-. Me parece que no tiene picaporte del lado de dentro. ¡Cómo, nos han encerrado a los dos!

-A los dos no. Solo a uno -dijo la muchacha.

Pasó a través de la puerta y desapareció.

6. Un creyente - George Loring Frost.

George Loring Frost

Al caer la tarde, dos desconocidos se encuentran en los oscuros corredores de una galería de cuadros. Con ligero escalofrío, uno de ellos dijo:

-Este lugar es siniestro. ¿Usted cree en fantasmas?

-Yo no -respondió el otro-. ¿Y usted?

-Yo sí -dijo el primero, y desapareció.

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